Pisolitos y paleoclima en la Sierra de las Nieves
XVI Reunión Nacional de CUATERNARIO
El estudio analiza la formación de grandes pisolitos en la Sima de la Calabaza mediante análisis paleoclimáticos y espeleogénéticos, sugiriendo condiciones ambientales pasadas más húmedas y cálidas que el presente.
A. González-Ramón, C. Jiménez de Cisneros, F. Jiménez-Espejo, M. López-Chicano, D. Reyes, A. Sánchez
- Se descubrieron pisolitos de tamaño excepcional en la base de un pozo de 57 m en la Sima de la Calabaza.
- La estructura interna muestra crecimiento concéntrico alrededor de un núcleo irregular, con capas alternantes de diferentes tonalidades.
- Los análisis isotópicos de δ¹³C y δ¹⁸O indican que la precipitación de calcita estuvo influida por procesos cinéticos y variaciones en la disponibilidad hídrica.
- La variabilidad en δ¹³C sugiere una transición desde condiciones abiertas y húmedas hacia sistemas más restrictivos, con mayor desgasificación de CO₂.
- La baja variabilidad en δ¹⁸O limita su uso directo para reconstrucción paleoclimática, aunque indica condiciones más cálidas en el pasado.
- La presencia de galerías epifreáticas y su desarrollo en niveles más altos sugiere un nivel de base más elevado en el pasado, asociado a un clima más húmedo y cálido.
- La edad holocena de las estructuras se infiere por la señal isotópica, vinculándolas a periodos cálidos como el Máximo Térmico Holoceno o el Óptimo Climático Romano.
Localización y contexto geológico
La Sima de la Calabaza se ubica en el karst de Sierra de las Nieves, a 1667 m de altitud, con exploraciones desde 1989. El sistema presenta desarrollo vertical hasta -577 m, con galerías principales y conductos subhorizontales. Los materiales carbonatados triásicos, incluyendo calizas y mármoles, constituyen la base geológica, con un espesor superior a 2000 m. La cavidad donde se hallaron los pisolitos se sitúa en un sector profundo, a -387 m desde la entrada, en una zona de gour con agitación continua.
Metodología y análisis
La perla fue muestreada en un transecto radial desde el núcleo hasta la corteza, con 15 muestras. La estructura muestra crecimiento progresivo y continuo, sin discontinuidades visibles. Los análisis isotópicos de δ¹³C y δ¹⁸O se realizaron mediante espectrometría de masas, expresados en VPDB. La variación en δ¹³C (de -7.19‰ a -5.81‰) indica cambios en procesos de precipitación y disponibilidad de carbono. δ¹⁸O varió entre -6.14‰ y -5.37‰, con menor variabilidad, sugiriendo efectos cinéticos y limitando interpretaciones paleoclimáticas directas. La relación entre textura y señal isotópica muestra que capas oscuras tienen δ¹³C más positivos, reflejando condiciones secas y crecimiento más lento.
Implicaciones hidrogeológicas y climáticas
La presencia de galerías subhorizontales indica un flujo epifreático hacia el río Verde, con una posible compartimentación hidrogeológica regional. La diferencia en altitud de las galerías respecto a otras cavidades sugiere niveles de agua más elevados en el pasado. La señal isotópica del agua actual del río Verde (-7.41‰ δ¹⁸O) es más negativa que la de la calcita, indicando un crecimiento en condiciones más cálidas La interpretación preliminar vincula el crecimiento de los pisolitos a periodos cálidos y húmedos del Holoceno, como el Máximo Térmico Holoceno o el Óptimo Climático Romano, aunque requiere confirmación cronológica.
Conclusiones
Los grandes pisolitos representan formaciones inorgánicas en ambientes de gour con agitación continua. La estructura y análisis isotópico reflejan un crecimiento sostenido condicionado por variaciones en disponibilidad hídrica y, en menor medida, temperatura. La señal isotópica sugiere condiciones más cálidas en el pasado, posiblemente durante el Holoceno, si se confirma su edad. La dinámica de formación introduce incertidumbre, pero los datos apoyan un escenario de clima más húmedo y cálido en épocas pasadas.

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