El Medio Subterráneo Superficial vuelve a revelar biodiversidad oculta

Dos nuevas contribuciones vuelven a revelar la importancia del Medio Subterráneo Superficial en el descubrimiento de una biodiversidad escondida.

Desde hace una década, un hábitat escasamente conocido ha irrumpido en el escenario biológico. Nos referimos al conocido como Medio Subterráneo Superficial (MSS). En consecuencia, se han publicado numerosos trabajos sobre la fauna de este medio y, recientemente, han visto la luz dos nuevas contribuciones de nuestros compañeros Vicente Ortuño, Javier Fresneda, José María Salgado, José Domingo Gilgado y Óscar Arribas.

Se trata de los trabajos A new species of Trechus Clairville, 1806 (Coleoptera: Carabidae: Trechinae) from the Mesovoid Shallow Substratum of the Cantabrian Mountains (Northern Iberian Peninsula), publicado en la revista Annales de la Société entomologique de France; y Leonesiella tetratriches sp. nov. From the Cantabrian Mountains (León, Spain)—first species of Cantabrian Leptodirini found in mesovoid shallow substratum (MSS) (Coleoptera, Leiodidae, Cholevinae, Leptodirini), publicado en la revista Zootaxa.

Estos dos trabajos han supuesto la descripción de sendas nuevas especies de insectos del orden Coleóptera para la Ciencia, descubiertas en el revelador hábitat del Medio Subterráneo Superficial

 


En el primer trabajo mencionado, Ortuño, Arribas y Gilgado descubren a Trechusparagloriensis, un pequeño carábido de apenas medio centímetro de longitud corporal, al que realizan un detallado estudio biométrico que compara, mediante potentes análisis estadísticos, los valores métricos de su anatomía corporal con los de su especie afín, Trechusgloriensis.


Arriba, habitus (aspecto general del ejemplar completo o su silueta) de los coleópteros carábidos: A. de
Trechusgloriensis y B, C, D. de Trechusparagloriensis en diferentes localidades.

Abajo, edeago (órgano copulador del macho) en vista lateral de los coleópteros carábidos: E, Trechusgloriensis, y F, G y H de Trechusparagloriensis, en diferentes localidades.


Distribución de losdos coleópteros carábidos estudiados: Trechusgloriensis y Trechus paragloriensis estudiados en cuatro localidades entre los pasos de montaña entre la meseta y la cornisa cantábricas, entre los puertos de San Glorio y Piedrasluengas.

En la segunda contribución, Fresneda, Ortuño, Arribas y Salgado realizan una minuciosa descripción del leiódido leptodirino Leonesiella tetratriches, del grupo Quaestus, incluyendo en ella rasgos morfológicos de la armadura genital y comparándola con su especie próxima, Leonesiella bergidi, la única especie conocida hasta ahora del género.

Habitus (aspecto general del ejemplar completo o su silueta) de los coleópteros leiódidos: 1. Leonesiella tetratriches y 2. Leonesiella bei.

Edeago (órgano copulador del macho) de los coleópteros leiódidos, en vista frontal acompañado de dibujos donde se remarcan los detalles que lo diferencian: 1, 2 Leonesiellate tratriches, y 3, 4 Leonesiella bergidi.

Distribución de la especie original del género Leonesiella en el Cantábrico occidental: Leonesiella bergidi y la nueva especie Leonesiella tetratriches.

Tanto este nuevo carábido Trechusparagloriensis como el leiodidae Leonesiellatetratriches fueron hallados en los exhaustivos muestreos llevados a cabo por el profesor Vicente Ortuño y sus colaboradores más allegados durante los últimos años en el Medio Subterráneo Superficial de la Cornisa Cantábrica. Estas no fueron sus únicas áreas de estudio: también lo fueron el Prebético alicantino, Sierra Nevada o la Sierra de Guadarrama, en la Iberia, así como algunas regiones montañosas de Argentina.

Pero ¿dónde se halla este hábitat tan especial llamado MSS? Lo encontramos en lo que los edafólogos —los investigadores del suelo— conocen como horizonte pedregoso C, entre la roca madre dura y compacta y los horizontes disgregados (horizontes A y B), que se hallan entretejidos de raíces. Este horizonte C, cuando existe, está formado por una acumulación de rocas de diverso tamaño que generan espacios en el subsuelo. Así, al MSS, que se encuentra bajo la superficie, se le llama «subterráneo», pero, como no está a gran profundidad, se le califica de «superficial». Este MSS, o Medio Subterráneo Superficial, lo vemos en los conspicuos canchales pedregosos de algunas laderas de montaña, pero también bajo suelos recubiertos de vegetación. Aquí, entre sus espacios, a cierta profundidad, prospera una diversidad biológica, en muchas ocasiones desconocida.

Esta comunidad de investigadores de los hábitats subterráneos ha descrito decenas de nuevos taxones exclusivos del MSS. Entre ellos destacan multitud de coleópteros, como Trechus paraglorensis y Leonesiella tetratriches, numerosos colémbolos, diplópodos, insectos himenópteros o dípteros, entre otros artrópodos. Muchas de estas especies muestran cierto aspecto que las asemeja a las formas cavernícolas, con apéndices ligeramente alargados, o incluso se han hallado especies estrictamente troglobias. De hecho, las primeras descripciones de la fauna del MSS muestran esta cierta tendencia a presentarlo como una extensión de los ecosistemas cavernícolas. Incluso el MSS va más allá y también se extiende por litologías rocosas donde las cuevas no existen, debido a su carácter no karstificable. Este es el caso del MSS donde se hallan de Trechus paragloriensis y Leonesiella tetratriches.

La primera descripción del MSS como hábitat y de su fauna se remonta a 1987, gracias a los bioespeleólogos franceses Charles Gers y Christian Juberthie y al japonés Shun-Ichi Uéno. No obstante, solo recientemente los innovadores diseños de métodos de recolección desarrollados por los biólogos canarios Heriberto López y Pedro Oromí, basados en tubos perforados semipermanentes donde se instala una trampa temporal, han logrado mejorar el conocimiento de esta fauna, en buena parte escondida.

 

A la izquierda, las trampas utilizadas para recolectar los coleópteros mencionados, una mejora de los diseñados por Heriberto López y Pedro Oromí en sus estudios de la fauna del MSS en Canarias, entre materiales volcánicos. A la derecha, colocación de una trampa en el interior de un canchal pedregoso.

Referencias

Javier Fresneda, Vicente M. Ortuño, Óscoa Arribas& José María Salgado. 2026. Leonesiellatetratriches sp. nov. from the Cantabrian Mountains (León, Spain)— first species of Cantabrian Leptodirini found in mesovoid shallow substratum (MSS) (Coleoptera, Leiodidae, Cholevinae, Leptodirini). Zootaxa 5757 (3): 261–270. https://doi.org/10.11646/zootaxa.5757.3.3

Vicente M. Ortuño, Oscar Arribas & José D. Gilgado (09 Sep 2026): A new species of TrechusClairville, 1806 (Coleoptera: Carabidae: Trechinae) from the Mesovoid Shallow Substratum of the Cantabrian Mountains (Northern Iberian Peninsula), Annales de la Société entomologique de France (N.S.), DOI: 10.1080/00379271.2026.2709340

Sendra, A&Beltrán, M.D. 2023. Ecosistemas de las cuevas y su fauna, págs89‒171. En: Sendra A. (Coord.). 2023. Habitantes de la oscuridad: Fauna ibero-balear de las cuevas. Sociedad Entomológica Aragonesa.

Enlace a la obra: “Habitantes de la Oscuridad”

 Alberto Sendra y Toni Pérez Fernández

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